MAJÚ - Un diálogo con el Arte

Escrito por Newsletter el . Publicado en Comunidad Villa Juncal

              Con un título tan sugerente como magnificente, la artista plástica María Julia Rinaldi realizó una exhibición de sus pinturas en la Residencia Villa Juncal.

            La obra condujo nuestros pasos a través de dos salones por medio de un hilo imperceptible entre tela y tela. Transparencias casi acuareladas en profundos pasteles danzaron en líneas, puntos y planos invitándonos a gozar de la retrospectiva mirada profunda de su Ser. Con intensidad insospechada, vistió de luz esperanzadora los salones de Villa Juncal, coloreó sus muros con obras que trasvasaban igual energía vital que transluce la personalidad de su creadora. La muestra permaneció en los salones institucionales por más de dos meses,  por solicitud unánime de quienes admiramos intensamente su “creación”.

            Ma, entre nosotros, formada en los talleres de Alicia Vieyra, Eugenia Poggi,y en estudios formales en el  CONSUDEC, ha realizado desde el año 1981 más de veinticinco muestras individuales en tanto en distintas ciudades como en galerías, museos, centros culturales, bancos y variadas instituciones de prestigio, generando notas de valoración por parte de críticos y artistas renombrados, como Aldo Galli, Rosa Faccaro y Guillermo Whitelow.

            Desde el Taller de Boletín de Villa Juncal – Conociéndonos– Inés Grünwaldt le realizó una entrevista en la cual la artista nos acerca las claves de interpretación de su valiosa obra. Compartimos a continuación el fascinante diálogo enriquecedor, ilustrado por algunas de las obras, como lazo indispensable de su estética, su técnica, y su  concepción del Arte. (Para ver algunos de sus cuadros, entrar en NOVEDADES: Diciembre - Enero)

- Majú, buen día, estamos aquí para conocer más profundamente tu obra y aquellos motivos de vida que guiaron tu producción artística. Y la primera pregunta es: ¿Qué es el Arte para vos? ¿Cómo lo sentís vos, como María Julia?

- Yo siento que es una liberación del alma.

- ¿Desde cuándo sentís esta inclinación? ¿Es algo propio tuyo, esencial?

- Desde los 5 años. Pintaba desde mi niñez, y era estimulada por mamá, decía que le gustaba lo que yo hacía, y eso para mí fue grandioso. Y, después, otra cosa que me sirvió muchísimo es que desde nuestro departamento se veía otro departamento, donde había un pintor que venía todos los días a hacer el retrato de la dueña de casa. Algo que estaba muy de moda, vos te debés acordar. Eso me sirvió muchísimo.

            Siempre la obra de arte fue para mí de gran estímulo, porque a mamá le encantaban las antigüedades. Entonces, yo iba a un jardín de infantes que quedaba a una cuadra de Recoleta, y en frente estaba lleno de anticuarios. Yo aprendí las marcas de las fábricas de porcelana, como Limoges o Sèvres, las identificaba a mis cinco años, y esto me marcó muchísimo.

- ¿Cómo es tu formación como pintora?

- Primero hice dos años de Dibujo Publicitario, ´62 y´63, y en el ´64 ya empecé talleres de pintura. Lo hice un año con una profesora muy buena, Denisse Vieira, que había hecho la Escuela de Arte, y aprendí mucho con ella. Me estimuló mucho, me dijo que siguiera. Después estuve con otra profesora, Eugenia Polli, con ella estudié 5 años. Más tarde, me enteré de que existía el CONSUDEC (Consejo de Educación Católica) y su Profesorado de Dibujo y Pintura. Hice tres años, eran cinco, pero me casé y me fui al campo.

            Entonces, dejé parte formativa, pero ya podía crear. Venía con un pasado pictórico, ya podía volar por encima del modelo, lo cual me sirvió muchísimo, porque seguí pintando enormemente en el campo. Los chicos, luego, ya habían nacido, y cuando empezaban a caminar, y nosotros encerrados, por así decir, en un cuarto, la mucama era la modelo y los chicos caminaban alrededor. O sea que nunca dejé de pintar.

- ¿Cómo describirías tu trayectoria de producción? ¿Empezaste por Retrato o por Naturaleza?

- Naturaleza Muerta y al Retrato llegué cuando ya estaba en el CONSUDEC. Enseñaban con modelo vivo, y teníamos modelado también.

- ¿Hiciste pintura a espacio abierto, natural?

- Sí, cómo no, vivía en el campo así que pintaba de todo.

- ¿Guardás esa producción de distintos momentos de la vida?

- Sí, la tengo guardada. 

- Podrías pensar para más adelante una muestra con ejemplos de las diferentes momentos de tu trayectoria plástica. Una verdadera retrospectiva de tu línea de creación.

- Sí, sería muy interesante.

- Como artista madura, ¿has compartido talleres de producción con otros artistas, has pensado exponer con otros grupos?

- No lo he hecho, siempre trabajé en forma individual. Hacía mis muestras en Buenos Aires, y volvía a Venado, donde viví un montón de años, y mostraba acá, y mostraba allá.

- Has realizado muchas muestras en todos estos años

- Muchísimas. El otro día estaba contando que son como 24 exposiciones.

- En esas muestras, ¿creás Arte Figurativo o siempre fuiste Abstracta)

- Siempre fui Abstracta. Me sale así, Es una fuerza que brota, digamos.

- ¿Qué significa para vos la Abstracción?

- Volar por encima del modelo.

- Salir de las FORMAS

- Salir de las formas….

- Pero las formas te sugieren la propia producción abstracta.

- Exactamente.

- ¿Cómo te manejás con los colores? ¿Dentro de qué gamas?

- También surge. En general, recurro muchísimo al AZUL, siempre el azul a lo largo de mi obra, de mis emociones. Hasta me han identificado por el azul.

- Yo siento frente a tus obras lo siguiente: generalmente, el azul está asociado a la melancolía, pero sin embargo TU AZUL, que a veces tira más hacia el turquesa, tiene más de sensualidad y de alegría, algo vital. No es un azul melancólico. Es un azul radiante, de emotividad. Un azul tenue de dulzura. ¿Vos lo sentís así?

- Sí, está bien interpretado, porque en general, mi pintura no ha sido nunca triste. En mi página Web se ve perfectamente que mi trayectoria ha sido siempre alegre.

- Inclusive, diría que hay en tu pintura un aspecto tuyo que no lo mostrás vos en tu presencia. Sos muy introspectiva y no siempre abrís esa exposición hacia el otro de la alegría. Lo tuyo es una sincera alegría interior, y lo volcás en la tela. Parece como que sos más parca en tu expresión emocional y tu pintura es un estallido de fuerza armónica.

- Sí, exacto. Está bien observado.

- La composición de la tela, ¿cómo surge, cómo la vas desarrollando?

- Bueno. Cuando yo vivía en Venado, mis pinturas eran herméticas. Muy, muy herméticas. Incluso, Romero Brest me dijo una vez: “Sus metáforas son herméticas”, y tenía razón. Pero, cuando llego a Buenos Aires, se produce una explosión y empiezo a integrar muy bien figura y fondo. Por lo contrario, antes era más circunscripta a una especie de isla la figura. Y acá, en Buenos Aires, se produce un cambio notable. Creo que tiene mucho que ver con el hábitat.

- Bueno, vos describiste ese lugar de campo como una isla, y la habitación como una abstracción, y esto está reflejado en la tela.

- Exactamente. Y Albino Dieguez, crítico de La Prensa, me dijo también: “Vos vivís en una isla”. Y eso, a lo mejor, me endureció bastante.

- O te protegió. Es un fenómeno que se ven desde la Literatura y la Lingüística: la aislación preserva y evita la contaminación, se conserva lo original. Es un mecanismo de defensa cultural vivido, por ejemplo, por las comunidades de aborígenes que se aíslan o recluyen en zonas montañosas para su preservación. Si uno quiere ir a las raíces o esencia cultural de alguna comunidad, siempre se dice: acercáte a los lugares apartados, al “aislamiento”, que lejos de ser su muerte cultural, tiende a su preservación sin contaminación.

- Yo me preservé. Me preservé muchísimo del ambiente en que vivía, un pueblo de 100.000 habitantes. Históricamente menor, cuando fui a vivir tenía, creo, 70.000. Creció muchísimo por los pueblos de alrededor que convergieron en Venado.  Pero no se puede comparar con el ambiente cultural de Buenos Aires. Ahora, hasta tiene la Universidad de Rosario en Venado.

- Sobre todo, no tendrías diálogo con un artista. Cuando uno carece de ese diálogo, no importa la rama del Arte, es una soledad espiritual e intelectual muy fuerte.

- Me sostuvo la espiritualidad.

- Esta es otra pregunta clave de tu obra: vos sos una persona muy religiosa, muy espiritual. ¿Cómo percibís o de qué manera te parece que está presente en tu obra  esa  espiritualidad?

- Yo creo que aparece. Estoy convencida de que aparece de alguna manera. Evidentemente lo que somos aparece.

- Exacto. ¿Dónde la ves, dónde te parece que podés darle una clave al observador?

- Yo creo que está en las sutilezas, en las pequeñas líneas que aparecen por ahí. Creo que son finas, en el sentido de delicadas.

- Yo lo veo como líneas dentro del esfumado, como trazos indicadores de ciertos caminos interiores.  La línea es siempre la conducción hacia algo, de un punto hacia otro punto direccional.  Y creo que esas pequeñas líneas son tus pequeños trazados de vida, que van conduciendo hacia ciertos aspectos de vos y de tu entorno. Si uno las sabe leer en el cuadro, te muestran tu camino interior.

- Sí. Estoy de acuerdo con lo que estás diciendo. Me suena muy familiar. En una muestra que yo hice en el año ´83, vino Juan López, pintor muy conocido en el ambiente, y había hecho collage, y él dijo:”Se notan heridas, aparecen heridas”. O sea, coincide con lo que vos decís.

- Yo no lo veo como heridas. Mi pregunta refirió a tu espiritualidad, y yo percibo las líneas de tus cuadros como ese camino interior que vos vas siguiendo. Esa son las líneas, que a veces entrecortadas, otras veces fluyen. Y, justamente asociada a esta idea, agrego este comentario: lo primero que aparece en tu pintura es la APERTURA de tu CUADRO.  Si bien el Arte Abstracto por su misma definición tiende a la integración con el espacio, con el entorno, pero en vos, en tus cuadros, la ENERGÍA que está puesta en esas telas te OBLIGA a ABRIRTE. El observador se ve obligado, la línea te conduce necesariamente a caminos de apertura. Me obliga a abrirme, a abrir mi mirada más allá de la simple línea.

- Me parece muy bien. Y me hace muy bien. Me siento interpretada.

- Es una línea de trayecto interior. Lo asocio a una Pintura METAFÍSICA.

- Sí, tiene de pintura metafísica, pero no en el sentido en que uno conoce el término habitualmente. Se puede llamar MISTERIO.

- Me hace pensar en Chagall, pero lo que para él es un fondo, para vos es la obra. Es lo metafísico del ser, en pleno sentido de lo metafísico: más allá de lo físico, de lo tangible.

- Exactamente.

- Me llama la atención la oscilación de los tamaños de la obra. Volviendo a esta idea de lo místico, hay objetos que son  como una micro-célula. Por ejemplo, éste que tenemos delante, en ese tono precioso de un amarillo limón, y esa mancha rosada como de sangre vital, es una suerte de micro-célula de aquello que luego estalla en un cuadro mayor. Es como la concentración de aquello de donde surge lo de mayor dimensión, de aquello que se expande. Tu obra oscila entre la concentración mínima, la contención y la expansión.

- Siempre hago las dos cosas.

- Lo percibo como esa oscilación de la expansión de tu interioridad y luego la vuelta a la intimidad e introspección. Es esa oscilación entre intimidad y exteriorización. La misma carga energética pero en una concepción micro celular.

-¿Qué dirías de tu proyecto como artista?

- Bueno, seguir con lo mismo. Yo sé que lo abstracto es lo mío. Siempre tiendo a esto. Lo figurativo también lo hago. Hice un autorretrato, también.

- Cuando hablas de lo figurativo, siempre marcás siempre el Retrato y lo señalaste como la impronta de tu infancia de ese pintor que hacía el retrato a la dama. ¿Cómo trabajás el retrato? Sé que vos pedís la fotografía de la persona como disparador. ¿Captás desde allí? ¿Elegís la fotografía?

Inmediatamente capto de una fotografía el alma. Deseo que me mande, quiero tener trabajo para esto. Me gusta muchísimo.

- ¿Cómo es esto de captar el alma desde la fotografía? Un modelo está vivo, pero la fotografía tiene que ser muy buena para haber captado el alma de la persona. ¿Cómo lográs ese paso intermedio, porque ya hay un filtro allí entre modelo y pintura?

- Yo tengo mucha memoria visual, y para mí tiene que ver. La persona que me da la foto la conozco, la veo. La foto recuerda la imagen personal.

- Con respecto al material que usás, vos hablaste en un momento de collage, ¿cuáles son o han sido los materiales en tu vida?

- Primero fue el PASTEL. El primer premio que gané era sobre dos pasteles. César Magrini los seleccionó, en una Galería que se llamaba ARTEA, que quedaba acá en la calle Esmeralda. Yo ya estaba casada. Esto fue en ´76, ya los chicos tendrían 4 y 3 años. Para mí fue un estímulo enorme y un espaldarazo total. Magrini realizó dos críticas sobre mi obra, una por radio y otra por escrito.

- ¿Vos tenés esa obra premiada?

- La tengo en Venado. La mayoría de la obra la tengo allá, tengo una casa grande, entonces guardo en Venado.

- ¿Compartís tu obra de Arte con tu familia? ¿Tienen obras tuyas?

- Sí, he regalado mucho. Y mi hija me “robó” (risas) una obra para exponerla en su casa. Y a mi hijo le regalé una obra con motivos de músicos, un guitarrista un violinista y un pianista, para poner arriba del piano en su casa. Siempre con abstracción, pero se ve, se lee.

            Porque yo tengo tres lenguajes: FIGURATIVO, SEMI ABSTRACTO y ABSTRACTO ABSOLUTO. Esos tres lenguajes están en mis obras. O sea, nunca dejo la FIGURACIÓN, porque me parece la base, la arquitectura fundamental de la obra.

- ¿En qué tonalidad son esos músicos?

- Negro, Negro noche, Noche de música.

Yo me pongo al servicio general del tema. Si el tema me llama a un color, voy hacia allí.

Continuando con el tema de los materiales, luego del pastel, hice mucho tiempo COLLAGE. Con acrílico, como siempre. Nunca trabajo con óleo. Me encanta hacerlo rápido.

- Collage verdadero con superposición de materiales, como tela o papel?

- Absolutamente. EL CAPRICHO. Tomé mi vestido de novia, lo deshice todo y lo hice obra de arte. Y quedó como recuerdo. (Risas)

- Bueno, ES una Obra de Arte el casamiento y ser una novia eterna.

- Exactamente. Y lo tengo en casa.

- Sería lindísimo hacer una muestra retrospectiva cono todo este material.

- Hice una pequeña retrospectiva en la calle Rodríguez Peña, en la Fundación ARGÉ, una institución católica. Me hizo una crítica muy buena un conocidísimo crítico. Me fue bien. Ahí mostré de todo, Figurativo, Semi-Abstracto y Abstracto.

- ¿Vos tenés obras preferidas de cada período, que vos sientas que marca y define tu momento interior? Porque esto sería la línea para tu retrospectiva de producción y materiales.

- Hay una obra que me quedó muy grabada. Hice una muestra sobre el Salmo 148. Es el Salmo de las criaturas, coincide exactamente con el Cántico de San Francisco de Asís.  Ilustré el Salmo, y hay una obra que me encanta, que tengo especialmente en el recuerdo: es UNA BIBLIA ABIERTA METIDA EN EL ESPACIO, flotando de alguna manera. Porque lo mío siempre flota (risa)

- Es el espacio CÓSMICO. El Título: LA CREACIÓN nos refiere una COSMOGOMÍA, un nacimiento o renacimiento del Ser.

- La muestra ésta del Salmo se llamó: ALELUYA CÓSMICO. O sea que captaste la esencia de sus obras. Sos increíble.

- No la vi pero me la describiste, pintaste con palabras, y vi el COSMOS.

- En la página WEB está. Aparece la obra, la mención de la muestra. Y la frase de ALELUYA CÓSMICO la tomé de Juan Pablo II. Fui a una iglesia, encontré ese material que habitualmente se toma para las misas, y leí: “aleluya cósmico” y dije: ESTO ME ENCANTA, ME ENCANTA, ME RE COPA, así que ahí lo hice.

- Hoy, ¿con qué materiales trabajas fundamentalmente?

- Trabajo con ACRÍLICO. Ya el collage lo he dejado. Fue una etapa importante. Me sirvió para interpretar texturas. Fue muy positivo. Tengo bastante obra con esta técnica.

- Me permito hacer un agregado a esta descripción, respecto de la evolución del Ser Humano. El collage es matérico, y esto pertenece a una etapa de la vida en la que uno es más concreto, y está en la vorágine de lo cotidiano. Significa incorporar lo cotidiano matérico a la tela. En cambio, vos ya estás en una etapa, como todos nosotros, en la que nos despojamos de la cotidianeidad, lo superfluo, y nos enfocamos en lo profundo espiritual.  Por esto creo en esta expresión profunda en tu obra de lo metafísico, que mencionamos hace un rato. Te permitís, y podés, despojarte de esa TELA COTIDIANA. Ese TRAMADO COTIDIANO. Por esto creo que los materiales señalan las etapas del ser.

- Exactamente. Totalmente cierto.

- Ahora quiero que hablemos de los colores. Si bien hay una preponderancia del AZUL, como ya señalamos, también hay una preponderancia del AMARILLO, como el cuadro que tengo acá delante.

- Al AMARILLO lo estoy incorporando ahora, desde que vivo en Buenos Aires. No lo podía pintar. No me salía.

- Bueno. Lo has incorporado MUY BIEN. El AMARILLO es luz. Y esa obra maravillosa que expusiste el día del festejo de aniversario de Villa Juncal, es de una LUZ, TU LUZ INTERIOR.

- Sí, me siento muy bien con esa obra.

- Tu obra tan AZUL es tu cielo, tu parte espiritual, pero este amarillo es TU ENERGÍA VITAL.

- Cuando hice la muestra sobre el Salmo, vino una señora amiga de papá, desde Carmelo, una feligresa, y me dijo: “YO SIENTO COMO QUE ESTOY REZANDO”. Y no sabía nada de Arte.

- Es que son los mejores críticos. El objeto de ARTE debe conmover a ser humano pero no a través del intelecto. Nuestro problema como críticos de arte es que lo vemos desde la intelectualidad, sus preconceptos o prejuicios estéticos.

Voy a compartir contigo una experiencia artística. Yo fui llevada a los museos desde muy niña, acá en Argentina y en el exterior, e hice lo mismo con mis hijos. Cuando vino a Buenos Aires una exposición de Juan Gris y Picasso, en el MNBA (Museo Nacional de Bellas Artes), fuimos con mis hijos, recuerdo el año porque tenían cinco y cuatro años respectivamente. Les daba siempre la misma consigna: no se pierdan, quédense de la manito, yo voy a tener mi tiempo delante de cada cuadro, y ustedes también. No salgan de este ámbito, se sientan en el piso frente a cada uno, comentan lo que ven del cuadro, y yo estaré caminando cerca, si me necesitan, estoy por acá.  Al rato, se me acercan dos señores, con block anotador, y me dicen: “Señora, discúlpenos, ¿es usted la madre de estas dos criatura?” – Sí - ¿Podemos seguirlos y anotar lo que dicen? – Me reí y pregunté por qué. – Porque lo que están diciendo es lo que Juan Gris y Picasso querían que viéramos en las obras.

- Mirá qué bárbaro – Increíble –

- Me quedó de por vida. Son esas ideas que uno las conoce desde el libro: la mirada ingenua, espontánea, y todas esas frases hechas. Pero lo estaba viviendo. No se me había ocurrido escuchar a mis hijos. Y los siguieron tres pasos más atrás, y pidieron que no se dieran cuenta porque les quitarían la espontaneidad. Como mis hijos eran muy locuaces, comentaban cada figura: Mirá esto, mirá lo otro. Lo que uno hace, pero sus miradas se posaban sobre otros puntos de los cuadros que uno pasa por alto. Veían en la pintura lo que uno no veía.

- Bueno, a raíz de esto retomo un tema. Cuando mis hijos eran chicos, yo pintaba, porque nunca paré, y, por s puesto, ponía el cuadro para mirarlo, y mi hijo inmediatamente adivinaba lo que era. Mi hija en ese entonces pasaba, ahora no, ahora observa profundamente.

- Muchas veces se pasa de largo, no por indiferencia, sino porque el arte moviliza mucho, y quizás hoy puede mirar y mirarse. Me sucede con artistas a los que, en determinada época, no los puedo ver. Me pasó con Frida Kahlo en un momento determinado. No podía mirar su obra. Hoy en día no sólo la puedo mirar sino que hasta me sonrío con complicidad de vivencias similares. Pero uno tiene momentos para cada objeto de Arte, que son Objetos de Vida. Pasar de largo ante una obra es protegerse de lo que te mueve o te pueda mover. Cada uno puede abrir y jugar con la obra que tiene delante. Para algunos es sólo un juego, y para otros es una introspección lúdica.

- Perfecto. Lo has captado perfectamente. Esto que estamos compartiendo es maravilloso. Es la primera vez en mi vida que tengo una entrevista de esta calidad.

- Muchas gracias. Creo que lo importante cuando uno sostiene estas charlas es que el otro tenga una sensibilidad afín.  Que uno pueda captar, a través de este interdiálogo, la sensibilidad del otro. Por esto me anhelaba esta entrevista tanto pero quería darle un tiempo especial,  siento mucha afinidad con vos, o sea, con tu obra.

- Ya te digo. Me han hecho muchas veces críticas artísticas, por ejemplo, Rosa Faccaro, una de las últimas, y no se ha dado un contacto más profundo. Sí, de la obra. Ella ha leído la obra, le han interesado ciertas cuestiones pero nada más.

- Volvemos al mismo tema, ella ha dado una mirada intelectual de la obra.

- Exactamente.

- No un abordaje hacia vos. Vos sos el artista que está ahí presente.

- Tal cual, tal cual.

- Lo que importa es cómo es tu conexión con ese objeto y de qué manera ese objeto te conecta con el mundo y nos conecta a todos con el Cosmos.

- Maravilloso nuestro puente de comunicación.

- Seguís trabajando Abstracción, y, en cuanto al material, ¿qué pensás?

- Acrílico. Sí, seguro seguiré con acrílico. Me encanta la acuarela. Hice taller con Guillermo Roux. Muy buen taller. Excelente. Me dijo que mostrara. Ahora, estoy un poquitito trabada porque el acuarela es de mucha paciencia. El tema del secado Y necesito mucho espacio. Lo tengo en mi departamento. Pero necito un espacio mayor y tiempo, que generalmente no tengo. Pero me encanta la acuarela.

- Existe la escuela oriental de acuarela. La técnica tiene sus orígenes en Oriente.

- Efectivamente. Tiene un nombre específico. Una amiga mía de Venado lo hace.

- Es una muy buena escuela de Acuarela desde el instrumento material. Por ahí, podrías pensar en un taller especial sobre el tema. En Belgrano, en la zona del Barrio Chino, allí se dictan cursos específicos de Arte Oriental. No para que continúes en esta línea, sino como instrumento de trabajo.

- Yo aprendí muchísimo en lo de Roux. Pero muchísimo.

- Dentro de tu temática, la acuarela sería como una culminación de tu línea de obras. Si aspirás y tratás lo metafísico, la acuarela es lo más translúcido, es donde más transluce el alma. Por esto es muy oriental. La transparencia del alma. El acrílico es menos transparente. Aunque vos lo trabajás excelentemente bien. De una manera muy especial.

- Me preguntan: ¿qué técnica usás?

- Justamente es una pregunta, o más bien un comentario: mostrás en tus cuadros una técnica como de acuarela usada en acrílico. Tenés una transparencia dificilísima de lograr.

- Sí. Efectivamente, un lavado.

- Es maravilloso. Y esto es lo que hace a tu arte tan espiritual. Porque vos evidenciás esa espiritualidad translúcida. Por esto creo que tu acuarela sería como una culminación técnica. Aunque tu camino sea el acrílico. El acrílico, por otro lado, al ser más pesado permite los matices de sensualidad. Contrario de la acuarela, esencialmente espiritual. Vos tenés una carga muy fuerte a tierra, conexión con lo cotidiano terrenal, y el acrílico te aferra con su carga. Pero lo trascendés, es casi acuarélico, si cabe la expresión. Tiene una transparencia maravillosa.

- Sí. Sí. Por esto Roux me insistió en que mostrara. Se me entorpece un poco por vivir acá. Tengo limitaciones, si bien voy y vengo, me complica para acuarela.

- Bajando desde lo interpretativo a lo concreto del artista, conversando acerca de las dificultades de la creación. ¿Cómo es el tema de conseguir materiales? La importación. La venta local.

- Ahora estaba todo bloqueado. Ahora espero que empiecen a salir de nuevo. Los pasteles, por ejemplo, empezaron a salir unos productos argentinos que son como tiza, que de pastel tiene muy poquito.

- Inclusive sé que hubo problema en conseguir pinceles.

- Exacto.  Problemas de todo tipo. Yo tengo, por suerte, pinceles de antes. Por suerte, tengo a tres cuadras la Librería Ayala, que abrió un espacio para Arte. Allí, entonces, compro las telas, los materiales en general. Uso potes. Para cadmios puedo usar tarro chico. Pero para convencionales, o azul talo, verde talo, compro potes. Pero, estaba todo muy bloqueado.

- Insisto en el tema de una retrospectiva general. ¿Qué sería necesario? ¿Qué faltaría? Me interesa muchísimo y es casi una obligación compartir esta maravilla de tus diferentes etapas. Además de la decisión personal, ¿qué considerás necesario para llevar a cabo este proyecto?

- Bueno, es una cosa compleja. Tiene una organización compleja. La movilización. También hay que enmarcar. Tengo mucha obra que no está enmarcada: acrílico sobre papel. Muy lindo. Muy interesante.  Pero, recuerdo cuando en Venado hicieron una retrospectiva de un pintor, y ocupó un espacio enorme, enorme, enorme, en el Jockey Club. Implica un esfuerzo muy grande.

- Obviamente, sola no se puede. Estos proyectos siempre son compartidos y organizados por gente específica, desde lo económico, desde el traslado, el seguro de las obras, el enmarcado, alguien que realiza la curaduría de la muestra, diseñar los folletos. Es un proyecto a un año, mínimamente.

Creo que tenés que planteártelo. De mi parte, desconocía tu obra, y supongo que será la situación de más de una persona. Tu calidad, de la cual no dudo cuando vos hablás de tus obras, Pero una cosa es hablar de ella, y otra es vibrar con la obra. Es de una profunda calidad y da un placer enorme.

- Te agradezco mucho.

- Uno siente frente a estas vivencias con el Arte: quiero más de esto. Es lo que te abre el camino, el espiritual, intelectual, sensorial, te enriquece como ser humano.  La mirada del Otro.

- Lo voy a pensar.

- En estas cuestiones, como en todo, hay que salir del “egoísmo”, perdón el término fuerte, de pensar desde la dificultad personal, y emprender el camino grupal. Pensar: es necesario para mí, pero sobre todo, es necesario para el resto de la Humanidad.

Además, exponer es cerrar una etapa y abrir otra. Las muestras de obras de arte son cierres y aperturas. En este caso, creo, también es una autovaloración, darte tu valor más intensamente aún. Un reconocimiento profundo de artista.

- A mí me sirvió mucho esa mini retrospectiva que realicé.

- Es como que uno toma dimensión de la propia historia de vida. Como en un escritor, la edición de las obras completas en vida.

- Ahora, implica un espacio muy importante. De mucha dimensión. Es un tema.

- A modo de cierre de la entrevista, qué ideas querés retomar, sintetizar, de todo esto conversado.

- Mi experiencia de traer la obra a Villa Juncal ha sido muy importante. El proyecto fue masticado durante tres meses, ante una oferta que me hizo el Dr. Bulacio. Cuando reuní la obra, que veo ahora colgada acá, me hace bien a mí. Me hace mucho, mucho bien. Me moviliza mucho ver, ver que hay un hilván, hay un hilo conductor.

- Es esa “fina hebra” que mencionaste al comienzo, a veces entrecortada, a veces alineada, fina hebra de tu vida. No es costura, es hilván, es flojo, es “souple”. ¡Qué maravilla!

¿Y cómo sentís vos que ha sido la respuesta de la gente, lo que has logrado acá en la institución y en la gente externa que la visita?

- He tenido bastantes logros. Por ejemplo, vino un amigo mío que es el dueño de la Galería Arroyo, donde se hacen los remates, Augusto Mengelle, y me felicitó. Y me ha dicho: “Tratá por todos los medios de vender” Pero es TAN complicado. No vende él (risas).

- ¿Por qué vender es importante según vos? ¿Qué importancia le da el vender la propia obra?

- Como difusión, no es cierto? Calculo que tiene que ver con esto.

- Me viene a la mente Van Gogh, al que siempre se cita como ejemplo de no haber logrado vender un cuadro en vida. Y, al respecto habla Gauguin, en su muy pequeño diario personal, que te voy a conseguir. Vender como compartir y que la sociedad consagre la aceptación. Es lo opuesto al Arte mismo, pero es la consagración materializada de la obra. Aunque sea una sola obra. Desde mi área literaria, siempre cito el ejemplo de Juan Rulfo, genio mexicano consagrado con DOS OBRAS vendidas en su vida: Pedro Páramo y El Llano en Llamas. No hace falta más. No es la cantidad.

- Interesante. Yo, a lo largo de mi vida, he vendido muy poca obra. Pero yo estaba fuera de lugar, porque el mercado de mi ciudad. Y en esa época, el Abstracto. Pero, hoy en día, me dijo Augusto que el Abstracto se busca mucho.

- Ya que abordamos la veta comercial del Arte, necesaria aunque lamentable pero que uno debe tener porque vive en el Mundo: ¿has trabajado alguna vez a pedido? A nivel de: “tengo un living azul, hacéme un cuadro azulado.”

- Pensáme en Venado. Siempre les decía: pídanme que yo se lo hago. Por esto decía también: puedo pintar del color que ustedes quieran. Como te contaba, arriba del piano de mi hijo, hay un cuadro pintado a propósito del tema.

Y me encanta. Me encanta, porque siento que hay un vínculo muy grande con una persona.

- Entonces, uno podría dividir tu obra entre el vínculo con vos misma y lo metafísico; y el vínculo con el Otro, vínculo con el Mundo Exterior, a través del retrato y la obra a pedido. Sin querer, hemos clasificado tu obra.

- Exactamente

- Pero sigue siendo con OTRO, no con el social, sino que sigue siendo un vínculo individual, persona a persona. El retrato es el vínculo con la Otredad.

- Así es. Me encanta que me pidan hacer retrato.

- Se me ocurre y sugiero una actividad: que hagas retratos de los residentes. Y de las personas que integran la comunidad. Por ejemplo, de él mismo o de Mariana.

- Es que ya hice de ellos, de los hijos de Cynthia, de Florencia, de Marcos, de Freud. Le hice a Vanesa.

- Con respecto a los residentes, así como yo intento realizar un retrato a través de la palabra, de vos por ejemplo, que vos puedas devolverle a este ámbito, que para vos es circunstancial y esencial a la vez. Al igual que tu obra, pues tu vida es tu obra, estás con un pie afuera y otro adentro. Éste es como tu mundo místico. Es tu mundo de reclusión interior.

- Exactamente, como te decía, me has captado. Como Teresita en el convento. Y puedo hacerlo, por mi aspecto místico. Quiero compartir que hice el retrato de Juanita, sin foto de modelo. Ella estaba dormida y la retraté.

- Sería precioso que hicieras una retrospectiva de la obra producida en Villa Juncal. El adentro y el afuera.

- Sería excelente. Me encanta hacer los retratos de la gente de Villa Juncal. Les pido: tráiganme fotos. Sí, me gustaría mucho hacer una muestra de retratos.

- Claro. Es la otra vertiente de tu obra. Empezaste exponiendo tu etapa primordial: el contacto con vos misma. Y en esta otra muestra, sería tu segunda etapa: el contacto con el otro. De ser a ser.

- Sí. Me sirve muchísimo esto que planteás.

- Se me ocurre que te sentís más cómoda en el contacto de persona a persona.

- Acordáte que yo vengo de la isla.

- Pero tiene que ver con tu esencia. Es muy de artista, más que por la geografía.

- También.

- Pudiste vivir en una isla porque tenés una artista dentro.

- Es verdad, es cierto. Admiro la gente de Buenos aires, que no hizo la experiencia de vivir en otro lugar, lugar pequeño como es éste donde estuve, y que producen arte.

- Por esto de que la isla permite o es la conexión con uno mismo. Por eso la imagen del náufrago, que está solo y se conecta necesaria u obligadamente con su propio ser.  Es la metáfora universal más elegida, desde todos los tiempos. Es el tema de mi tesis doctoral. Desde el primer relato ficcional egipcio milenario, pasando por la Odisea. Naufragar es romper la cáscara, la nave, y quedar expuesto a la propia interioridad en una isla.

- Exacto. Yo crecí muchísimo como ser humano. Lo tomo así. La has embocado de acá al otro extremo.

- Estas micro sociedades, como Villa Juncal, lejos de ser reclusiones, son permisos para la auto-reflexión. Acá estás despojada de lo social, que es de puertas para afuera, y con lo que no has cortado. Acá es el espacio del encuentro con vos misma, sos vos en tu esencia. Acá te das el permiso de ser vos. Y la obra que expusiste es el fruto de todo un tiempo de interioridad y de intimidad.

- Qué bueno. Yo lo tomo así. Lo has descripto perfectamente.

- ¿Querés cerrar con una conclusión?

- Quiero agradecerte muchísimo, muchísimo, y valorar enormemente tu servicio a los demás, tu sensibilidad y espiritualidad, si no, no podrías captar nada de lo que estamos hablando. Y me hace mucho, mucho bien todo lo que decís. Es la primera interpretación tan clara de mi vida acá.

- De esta meditación resulta tu obra. Tus cuadros tienen un aro de claridad aún en sus tonos más oscuros, y un halo de frescura. Y te quiero agradecer yo, María Julia, por este placer de intercambio.

TUS CUADROS SON, COMO EN LA MÚSICA, UN ADAGIO AIROSO DE VIDA.

 

VIDEO INSTITUCIONAL - Año 2003

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