Qué significa ser enfermera - Entrevista a Sandra Inés Ibáñez - Supervisora de Enfermería

Escrito por Newsletter el . Publicado en Aportes Profesionales

Qué significa ser enfermera - Entrevista a Sandra Inés Ibáñez, Supervisora de Enfermería, realizada por los residentes en el mes de julio 

- Alcira: ¿Qué título te habilitó para ingresar a Villa Juncal? Hice la secundaria y empecé a trabajar en geriatría, primero como mucama y me gustó la orientación. No tenía definido lo que iba a seguir, era joven pero ya tenía hijos. Esto hacía que buscara el trabajo por encima de la orientación de estudios. Cuando empecé en geriatría, me decidí inmediatamente por la carrera de enfermería. Primero como auxiliar y, acá en Villa Juncal, hice mi carrera profesional.

 ¿Cómo definirías el rol de una enfermera? Siempre uso las palabras EMPATÍA y HOLÍSTICAMENTE. Una enfermera tiene que VER EL TODO. El rol de la enfermera es ver más allá del cuerpo, el contexto de la persona. Lo que lleva a la persona a su estado, cómo está ese día, cómo debería estar, cuál es su entorno familiar, porque todo en uno influye. Me parece que una enfermera tiene que tener una vista amplia cuando ve a un paciente.

Se diferencia del médico porque éste asiste a la persona desde su patología, la enfermera tiene que abarcar mucho más, tiene que ser los ojos de ese paciente, los ojos de ese médico, es la que más contacto tiene con la persona, es la que más puede percibir cosas que el médico, quizás, no las va a ver, por una cuestión de tiempo y de formación. Él busca la patología, la enfermedad, cómo curar. La enfermera, no solo tiene que curar lo que es patología según diagnóstico médico, sino que tiene que acompañar a la persona en ese proceso. Desde muchos factores: desde que esté cómodo, que esté tranquilo, de brindarle seguridad. Es nuestra función primordial brindarles a ustedes seguridad, que ustedes confíen y tengan la tranquilidad de entregarse, y de que el trabajo nuestro sirva. Si no se consigue ese estado, si no se logra esa confianza, no sirve. Para mí, la enfermería es un todo, es entregarse a lo que es enfermería totalmente.

Alcira: Todas las asistentes dicen que sabés muchísimo.

Sandra: Eso va cono uno, cómo uno lo siente, cómo cada uno toma su profesión. Por ejemplo: yo no soy buena cocinera, pero las cocineras de acá son excelentes. Me parece que es cómo uno elige y cómo uno siente la profesión para uno. Para mí, enfermería es como abrazar, como contener. Como una mamá con sus hijos.

Angie: ¿Dónde se estudia? ¿Cuánto tiempo implica la carrera? ¿Dónde hiciste tu residencia? La carrera de Enfermería son tres años. El último es de práctica, mayormente se hace en los hospitales públicos, desde cualquier universidad que se estudie. Ahora hay una nueva ley que ampara la Enfermería por la cual los auxiliares, después de haber trabajado cinco años como tal, se pueden profesionalizar. O sea, la carrera se acorta y le toman los cinco años de experiencia laboral. Ese tiempo se toma como parte de la formación. Cuando yo estudié, ya hacía muchos años que trabajaba en geriatría y en mis lugares de trabajo dieron buenas referencias de mí, entonces me lo tomaron como las prácticas. Si bien hay algunos temas de geriatría que en enfermería general no se ven.

Inés (coordinadora): ¿Existe alguna especialización posterior en geriatría, desde lo académico?: No, en enfermería no hay ramas, es una sola. Se puede aplicar en los diferentes campos. Lo único que se diferencia luego es por edades, por ejemplo Neonatología, pero no se estudia para ser enfermera de neonatos ni para ser enfermera de gerontes.  Uno después busca dónde aplicarla y dónde se siente más cómodo.

- ¿Cómo te fogueaste en la carrera? ¿Cuáles fueron tus trabajos anteriores o experiencias profesionales? Ahora, en noviembre, van a hacer veintitrés años que trabajo en geriatría. Empecé muy chica, tenía veintidós años. Primero fue por necesidad, porque tenía ya mis dos hijos y debía trabajar. Esa es la realidad. En seguida me di cuenta que esto era para mí. Tuve dos trabajos muy importantes en mi vida, en mis años de profesión. Primero, estuve en un geriátrico de Zona Oeste donde me formaron. Yo les agradezco que ahí formaron lo que soy hoy. A veces uno no está de acuerdo con la forma o sistema pero tomo lo que lo que me sirvió. Siempre trato de tomar lo que me sirve de cada experiencia buena y mala. Ahí mismo me dieron la posibilidad y en seguida hice la especialización de auxiliar de enfermería. Ya a los dos meses pasé como encargada de turno de la noche. Estuve tres años en ese lugar y después pasé como supervisora general de la institución. Allí trabajé quince años. Después, cosas de la vida, vine a vivir a capital, ya me quedaba aquello muy lejos, era para el lado de San Antonio de Padua, tuve que cambiar. Trabajé muy poquito tiempo en otros dos lugares, pero no me sentía a gusto porque soy muy perfeccionista en las cosas. Me habían formado de una manera y ver el trabajo de diferente modo no me gustaba, no me sentía cómoda, no me sentía conforme. Me habían hablado de Villa Juncal, y un día domingo abro el diario y estaba el aviso de que necesitaban enfermera. Miren cómo son las cosas. Yo vine en día domingo a buscar trabajo. (Sonrisas generales y comentamos con afecto: te pinta de cuerpo entero) Eran las 10 de la mañana, vengo y me atiende la chica del lavadero: mirá, sí, el aviso salió hoy pero tenés que venir mañana. El día lunes vine 8:30 , me acuerdo que tuve que esperar al supervisor hasta las 11 de la mañana. No me fui, me quedé ahí. Me hicieron la entrevista, luego me fui a mi casa y esperé, y el día martes me llamaron para trabajar. Allí me entrevistó Mariana.

- ¿Cómo aprende un enfermero de hospital, en salas de patologías especiales, a manejar o superar los miedos frente a los contagios a partir de su trato con pacientes? No conozco enfermeros que sientan miedo por el contagio. La verdad que eso es algo que nunca lo escuché. A mí nunca me pasó, es algo que está como fuera de lo que es enfermería, porque uno está tan confiado en los procedimientos que tiene que hacer que no aparece el miedo. Si un enfermero tiene miedo de contagiarse, no es enfermero. No puede estar cerca. Lo que menos siente es eso, la adrenalina pasa por otro lado, pasa por querer ayudar a esa persona, por querer hacer algo por ella. Cuando recién se empieza a estudiar, no está el miedo, está la impresión de ver diferentes enfermedades, patologías. Ahora me viene a la mente una experiencia: fui a hacer una práctica al Hospital de Merlo y había un señor muy joven tenía cuarenta años. Eso sí me impresionó, yo estaba haciendo las prácticas en terapia intensiva. Este señor era muy grande, muy alto, muy corpulento y había tenido un ACV, y estaba en un estado vegetativo. Me acuerdo del momento en que entró la hija, que era muy chica. Recuerde esa primera vez cómo me impactó. Y también me quedé con geriatría porque no pude trabajar con bebés. Estuve en Neonatología y Sala de Partos, por prácticas, recibía a los recién nacidos. Es un momento único, tanto para el que recibe como para los padres, por supuesto. El área de los bebés me provocó algo especial, un bebé es tan pequeño, tan frágil. Ahí me dije: con bebés no podría trabajar. Hay muchos enfermeros que les gusta, obviamente, trabajar más con bebés que con mayores.

Carlos: ¿Qué cualidades debe tener una enfermera? Primero, tener VOCACIÓN. Eso es lo primordial. SER INTUITIVA. Tener MUCHA EMPATÍA. PONERSE EN LUGAR DEL OTRO. Pensar que así como está la persona desde el otro lado, podemos ser nosotros. Puede ser nuestro padre, nuestra madre. Pueden ser nuestros hijos. Me parece que EMPATÍA Y VOCACIÓN irían juntas. Creo que define lo que uno tiene que brindar. Eso es enfermería. Lo demás se aprende. Y todo el resto entra en estas dos ideas. El ponerse en lugar del otro ya implica: PACIENCIA. Comprender que el otro por algo está quejándose, por algo le duele, y yo puedo estar de ese lado y sentir lo mismo. Siempre pongo el ejemplo: si hay una persona que me está diciendo que tiene dolor y yo no le doy nada, no le hago nada, no me tengo que dedicar a la enfermería. Por ahí soy muy drástica en decirles esto pero así lo siento. Uno tiene que pensar que puede estar de ese lado, puede sentir dolor, y va a ser muy duro, muy frustrante para uno pensar que estoy necesitando algo del otro y el otro no me está ayudando. Para enfermería hay que tener VOCACIÓN DE SERVICIO. Hay que servir al otro. Los procedimientos se estudian. Usted toma un libro de enfermería y estudia todos los procedimientos, pero eso es teórico. Lo demás, como digo siempre, hay que sentirlo, elaborarlo, entender que son personas. Deben ser tratadas como tal. Empatía y vocación, insisto, es lo que yo definiría como enfermero.

¿Qué exigencias de cuidado personal tiene una enfermera: higiene, su presencia? Tenemos lo que son normas de bioseguridad que son para los procedimientos que se hacen en enfermería. Creo que así como lo usamos para los demás, es también un arma para nosotros. Es algo que está estudiado y reglamentado para la enfermera, para prevenir diferentes tipos de contagios, como decíamos antes. Las normas de bioseguridad son herramientas para que nosotros estemos bien como para poder seguir atendiendo. En cuanto al cuidado de presencia personal, en enfermería tanto como en cocina, uno no puede estar con el pelo suelto. Si voy a curar una herida, el pelo puede caer y provocar una infección. Entonces, tiene que estar recogido, tampoco es que tenga que estar ni engominado ni estirado. (Con un gesto se libera su pelo), ¿esto? yo no puedo trabajar así en enfermería, el pelo al viento. Primero porque no puedo ver, segundo por la infección segura.

- ¿Cómo se maneja el tema del uniforme de enfermería: qué elementos se le exigen y se le brindan en las instituciones, qué conforma un uniforme en sí mismo? Siempre fue blanco. Antes se usaba delantal, y luego se pasó a chaqueta y pantalón. Mayormente, depende del lugar de trabajo. En hospital público siempre es guardapolvo. El pantalón puede ser de otro color, pero se prefiere que la chaqueta sea blanca. Blanco es pulcro, inmediatamente se ve cuando está sucio, si hay una mancha de sangre. Se diferencia de la persona que limpia, cuyo uniforme puede ser de cualquier color. Es una cuestión de pureza y pulcritud para los procedimientos. El uniforme está dentro del reglamento de trabajo. Siempre lo provee el lugar: chaqueta, pantalón y cofia. En un hospital, en área cerrada, la cofia es permanente. Acá se implementa pero no es tan importante como en terapia, por ejemplo.

- ¿Qué roles cumplen las asistentes de enfermería, cómo se diferencias los asistentes de los enfermeros en sí? La enfermera tiene una matrícula profesional, que si hubiera un problema, legalmente se la podrían retirar. La asistente, no. Por esto están delimitadas a diferentes trabajos. Por ejemplo: una enfermera puede asistir al médico en cualquier procedimiento. Una asistente, no, porque si comete un error, no hay un ente que regule ni que controle. LA ASISTENTE ES HIGIENE Y CONFORT. La enfermera parte de estos dos conceptos pero tiene otro compromiso, como dar una inyección, aspirar a un paciente, curar heridas. Pero, siempre lo que diferencia es que una tiene  matrícula y la otra, no. La asistente puede administrar la medicación si está preparada. Lo que no puede hacer es prepararla. No hay nada que la avale. Puedo pedirle que la suministre al paciente pero la responsabilidad sigue siendo mía. ES COMO EXTENDER MI BRAZO. Yo no puedo con treinta personas, lo extiendo por medio de la asistente.

- ¿En qué consiste tu función? Superviso toda el área. Tengo a mi cargo a las enfermeras y asistentes. También me dedico a otras tareas, si vienen familiares o personas para averiguar sobre la institución, estoy encargada de dar esa información, de mostrarles la institución, de hacer los ingresos de residentes. Todo lo relacionado con el cuidado del paciente y sus familiares. El pedido de suministros de enfermería, si el sector necesita algo, si los pacientes necesitan algo. Si hay que hablar con un familiar, lo entrevisto. Si éste quiere alguna referencia del residente, habla conmigo. Es bastante amplio. Soy como la primera cara de la enfermería, luego viene el resto de enfermeras y los asistentes.

- Carlos: menciona que ingresó en el 2009 y ya estaba aquí. Cuando yo llegué era enfermera, después pasó a supervisora. ¿Hace cuánto tiempo que trabajás aquí? Estoy desde el 2007. Entré como enfermera en el turno de la tarde. Al año de trabajar acá, el supervisor renunció y Recursos Humanos y Mariana querían que yo pasara como supervisora. Les dije en ese momento que todavía no me sentía preparada, que quería esperar un poco más como para conocer más profundamente. A pesar de que en seguida agarro las tareas, me gusta lo que hago, entonces me avoco por completo, pero quería más tiempo. Entonces, quedamos sin supervisor. Un día me llama el Dr. Bulacio y me dice: mire, Sandra, tiene que pasar a supervisora. Yo quiero que esté en esa área. Le contesté: sí, doctor, pero yo quiero pensarlo. Me dijo: Bueno, piénselo y en marzo, cuando vuelva, vuelva como supervisora. Llama a recursos humanos ahí mismo y les dice: en marzo, Sandra empieza como supervisora. Hay que buscar una enfermera para su reemplazo. Así fue. Y fui aprendiendo y ya tenía la experiencia del otro trabajo donde ya había sido supervisora. Me gusta mucho, no mandar, sino organizar y coordinar. A diferencia de otras personas. Cuando más problema hay, más activa estoy. Tengo esa facilidad de actuar en el momento. Resolver en el momento es algo que me encanta, me gusta.

- Comentan Carlos y Alcira que sos  abuela: ¿cómo está constituida tu familia? Tengo dos hijos: Ezequiel, que tiene veinticinco años y Daiana, que tiene veintiocho. Mi hijo de veinticinco es el que tiene las dos nenas. Tengo dos nietas hermosas, una se llama Abril y la otra, Agostina. Una de seis años y otra de cuatro. Son la luz de mis ojos.

- ¿Cambia tu rol dentro de la familia por ser enfermera? ¿Curás a un nieto si se lastima o lo delegás? No curo a nadie de la familia. Soy la enfermera más inútil ante las necesidades de familia. Volvemos a lo primero que les dije. Ahí está la empatía. Yo sirvo para mi trabajo, pero me pasa que no puedo con mi familia. Yo sé lo que siente el otro. Y sé lo que es estar en el lugar del otro. Entonces prefiero no. A mi nieta, una vez, había que ponerle una vacuna. Nunca pude. No sé nada de enfermería con respecto a mi familia.

- ¿Existe un botiquín distinto en la casa de una enfermera? ¿Qué elementos debe incluir un buen botiquín? En la casa de una enfermera no va a encontrar nada que sea de enfermería, a lo sumo algodón y alcohol. Creo que ahora sumé un frasquito así chiquito de Pervinox. Como el dicho: en casa de herrero, cuchillo de palo.

- ¿Cómo es tu organización de vida? ¿Cuánto tiempo libre te queda? ¿Cómo lo ocupás? ¿Tenés algún hobby? No tenía, lo incorporé el año pasado. Soy de trabajar mucho. Hago gimnasia. Me levanto por la mañana muy temprano y hago gimnasia., Después vengo para acá. Todos saben que me voy tarde. No tengo horario. Me voy por la noche. A parte, tengo otros trabajos fuera de la institución Uno nada tiene que ver con enfermería pero otro sí. Antes, atendía a una señora en domicilio. La atendí por cinco años. A veces, termino de trabajar entre las 9:30 y 10 de la noche. Me doy cuenta de que no es muy largo porque cuando me voy de vacaciones, la primera semana estoy bien, pero ya en la segunda me falta algo. Ya está. No sé más qué hacer.

- María Julia: ¿Cómo manejás las órdenes de las enfermeras, coordinar a mucha gente con disparidad? ¿Qué sucede  y cómo se manejan cuando hay errores? Desde el área de supervisión, para mí es como una docencia, permanentemente repetir y no dar por sentado las cosas. O sea, no decir: ya lo saben, desde mi lugar, no hay que cansarse de repetir las cosas. La repetición hace la costumbre y hace la rutina. No soy una persona autoritaria, me gusta tener una buena relación con todo el mundo, me gusta muchísimo lo que hago, me gusta, me nace, lo hago sin planearlo. ¿Los errores? Y bueno, de los errores siempre se saca algo. Más allá de todo lo que nos enseñan, de los errores es de donde uno más aprende. Les voy a contar algo breve: aunque ustedes no lo crean, una vez, empezando acá como enfermera, tenía dos residentes muy parecidos en el apellido, entonces, me había equivocado con unas indicaciones. Pero, ¿vieron cuando uno se equivoca y se da cuenta en seguida? Me equivoqué y reaccioné, y lo primero que hice fue hablar con el Dr. Bulacio. Mire, Doctor,  me pasó esto. Me acabo de equivocar en esto. Me acuerdo que el doctor me contestó: Mire, Sandra, primero que no hay ningún problema, (estoy hablando de un antibiótico), y lo segundo e importante, es que se dio cuenta y podemos tener las pautas de alerta. Y aprendí del error. Y les puedo asegurar que desde esa vez, me fijé dos, tres, cuatro veces. Y así con todo. Lo que tengo como persona, es que cuando me equivoco, me gusta decirlo, me hace sentir menos mal.

- ¿Quién es tu directa autoridad o coordinación? Con respecto a todo lo que es enfermería, voy al Dr. Bulacio. Me siento bien, no importa si me va a retar, aunque me rete, me siento bien contenida, que estoy haciendo lo correcto. Siempre que hay algo particular o cualquier cosa, voy con él.

- ¿Cómo es el organigrama institucional frente a enfermería? ¿Cuántas personas tenés a tu cargo? Hay más o menos entre veinticinco y veintisiete personas. Son los tres turnos más los franqueros, las chicas de la noche.

- ¿Cómo se organizan las reuniones? Nos reunimos una vez por mes, cada  primer lunes hacemos una reunión de personal. Después, tenemos pensado implementar más reuniones con enfermería particularmente. No se ha hecho hasta ahora, porque, como estoy permanentemente con ellas (no es que no tenga contacto directo y cotidiano). Ya sea hablando, con turno diurno, o por email con las chicas de la noche. Pero vamos a implementar estas reuniones más sistemáticas. Todos estamos en contacto continuo y nos conocemos bien, porque se pasan las guardias y entonces comparten distintos horarios de grupos.

- Angie: ¿Cómo te las arreglás para estar en todo, desde alcanzarme la pasta de dientes, recién ingresada? Eso pasa porque me gusta organizar, Me gusta la perfección, me gusta que todo, todo lo que pidan, lo tengan, lo que no se hizo, se haga. Me gusta que haya una línea entre las cosas, dentro de lo que se pueda, claro.

- Surge el tema en grupo: falta personal en todos los turnos. ¿Es así o es la disposición habitual de las instituciones en general? Villa Juncal tiene lo que no tienen otros lugares. Tiene separada cada área. En otras instituciones, les hablo por ejemplo donde estuve quince años, como enfermera, por la mañana levantaba los pacientes, los bañaba, los llevaba al comedor y tenía que limpiar sus habitaciones. Y, al mediodía, servir la comida. El grupo de trabajo realizaba todas las funciones. Era un geriátrico de cien personas. O sea, limpiaba baños y piezas. Mayormente, en los geriátricos, no hay personal por sector. La que levanta, limpia. Y después sirve la comida. El área de geriatría no es lo mismo que un sanatorio ni que una clínica. El geriátrico es una casa grande. Acá, en Villa Juncal, cuando empecé a trabajar, había menos personal que hay ahora. Y les puedo asegurar que las cosas se hacían. Las camas son las mismas. Tuvimos épocas de menos residentes, pero había menos personal. Al cambiar la población de residentes, el personal tiene que acostumbrarse a esa demanda. Antes teníamos otro tipo de pacientes. En una institución geriátrica, los pacientes van cambiando de características, vienen con otras necesidades, con otras demandas, y la asistente se tiene que acostumbrar a eso. Hasta que llegamos a ese punto, se ve un cierto desorden. Lo que se necesita es que la asistente conozca las necesidades del otro y que el otro también conozca lo que puede esperar.

- ¿Cómo está concebido el organigrama del sector? ¿Existe un número determinado de residentes por enfermera o ayudante? ¿Existe una reglamentación al respecto por ñey? En nuestro reglamento del Sindicato de Geriatría, cada asistente tiene que atender a quince personas. Acá, una asistente atiende solamente a siete. Cuando vienen las inspecciones, uno tiene que justificar y demostrar el cumplimiento del reglamento legal. Existe una X cantidad de personal para una X cantidad de residentes. El número de personal comprende tanto a asistentes como enfermeras. Pero ésta, como tiene más responsabilidades a cargo, al estar aquí dividido por pisos o complejidades, lo que se hace es que se encargue de casos puntuales que son exclusivos de enfermería. Por ejemplo: sondas nasogástricas, curaciones, oxígeno. Aquí la enfermería está concentrada en el tercer piso porque son los pacientes dependientes.

- ¿Hay franqueras exclusivamente para los días festivos? ¿Cómo se manejan para abarcar todos los requerimientos? En un momento hubo franqueras de fines de semana exclusivamente, pero no conocían bien a los pacientes, no funcionaba. Entonces se organizó de manera que, dentro del grupo general de asistentes, hay seis fijas y un total de siete en cada turno. La séptima es la que cubre los francos de las demás. O sea, siempre haya franquera, pero que sea miembro del grupo fijo y vaya rotando.  Siempre habrá una planilla completa de siete personas a cargo, de las cuales una será móvil en sus horarios. Se evalúa para qué es más idónea, en qué sector es el que puede prestar sus servicios. Algunas pueden ser más hábiles para el tercer piso que para el segundo. Día a día, en la organización de los grupos se ve quién tiene más carisma para la atención según las características de los residentes. Al igual que las enfermeras, las asistentes conocen el trabajo de atención tanto de los semidependientes como de los dependientes que requieren un servicio más especializado. Pero no todas las asistentes se desenvuelven de igual manera. El tercer piso implica más atención de riesgo que el segundo., que es más de acompañamiento, de servicio. También, al no haber reemplazo de administración los fines de semana, la atención de la puerta la realiza el sector cocina. En cuanto a la atención telefónica, la central suena en todos los sectores y el personal es quien tiene que atender los llamados durante los fines de semana. La central telefónica suena en cocina y en enfermería.

- María Julia: ¿Qué relación institucional tiene con su par María Teresa, cómo es el vínculo laboral entre ustedes? Teresa es la enfermera de la noche, hace más de veinte años que está. Ella es como la referente de todo lo que es la medicación. Es su tarea principal. Hace muchos años que prepara la medicación para cada residente para toda la semana. Es una gran responsabilidad, y es un trabajo que lo hace perfecto porque es muy minuciosa. Se encarga tanto de la preparación  como del pedido. Controla hasta cuándo tiene el residente tal medicación, si le va faltar o alcanzar hasta fin de mes. Es un trabajo muy minucioso. Y siento una gran tranquilidad con respecto a ella. Cuando está de vacaciones, la medicación la preparo yo. No porque no haya otra persona que esté capacitada para hacerlo, cualquiera de las otras chicas enfermeras tiene la formación para ello, pasa más por la tranquilidad.

- María Julia propone realizar un organigrama con las diferentes funciones que ocupa cada persona en la Institución. A veces se desconocen los roles de cada persona. Hay pocas personas a las que no conocen. En este caso de Teresa, porque está por la noche. Ella se encarga una vez por semana de organizar la medicación, pero en realidad está en el turno noche de atención, como hace Diana, como hace Graciela. Su trabajo específico es de enfermera..

- Carlos y el grupo en general señala la importancia de la relación de la ENFERMERA y la ASISTENTE con los residentes o pacientes en un centro hospitalario. Son ellos los que tratan todos los días con las personas.

- Luisa afirma que sos muy buena enfermera y junto con Marta (Marquesa) y el grupo en general, hacen hincapié en la importancia fundamental del rol de enfermería. Todos coincidimos que son fundamentales. El que está continuamente con la persona, no con la enfermedad. En el área de geriatría, en una residencia, uno ve otras cosas. Una persona no está mal porque sí, siempre hay otra cuestión. Y ese es el rol de la enfermera: ver qué es lo que pasa. Pueden pasar miles de cosas por la persona. Lo mismo que a mí, puedo no estar bien un día como enfermera, pero pasa por otra cosa personal, un familiar enfermo, pequeñas grandes cosas que a uno le afectan, entonces. Uno tiene que verlo también en el otro. Esto es ENFERMERÍA

- María Julia desea agregar resaltando que Sandra siempre, siempre la ayudó.

- Marta agrega: No se trata solamente de la relación médico-paciente sino también con la familia, que a veces se hace difícil. No sé, usted tiene la experiencia. Se trata de contenerla. Así como debemos ponernos en el lugar del otro con el residente, también respecto de la familia. Tenemos que pensar que, para la familia, el hecho de que ustedes estén acá es una decisión bastante importante para ellos. Y nosotros, como institución y como enfermeras, tenemos que acompañar ese proceso. Me parece que pasa por entender la situación de cada uno.

El ser enfermero es muy lindo. Quizás no es muy valorado. Siempre la mayor valoración a nivel profesional la tiene el médico. Pero la enfermera conoce mucho más a la persona. Lo que más le gusta a enfermería es el reconocimiento profesional, no tanto el agradecimiento. El reconocer que se hizo algo por la persona, que se puede hacer algo distinto desde la enfermería, que uno empleó su tiempo para determinadas acciones y esfuerzos, la verdad que es muy lindo.

- Carlos: quiero mencionar especialmente a dos enfermeras extraordinarias que se retiran de la institución por su crecimiento y agradecer y reconocerles su maravillosa actuación como personas y profesionales. Se les hace una despedida especial en la institución.

Alcira exalta su desempeño personal tan especial y excelente. Y Carlos recalca su aporte extraordinario en esta reunión, lo que ha compartido, lo que nos ha transmitido, su excelente expresión  entusiasta, su calidez y claridad conceptual. Todos aplaudimos y nos despedimos con admiración y gran afecto.

VIDEO INSTITUCIONAL - Año 2003

video23

CONTACTENOS

  • Visitenos:
    Juncal 857, CABA
    • Llamenos:
      (+54) 11 4393-7732
      • Escribanos:
        Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.